Resumen del Martirio del Beato Lisardo Carretero Fuentes

El Martirio del Beato Lisardo Carretero Fuentes junto con otros 114 mártires, queda inmortalizado  en este bonito lienzo conmemorativo. En el centro  está  Lisardo con birrete y las manos abiertas.

lienzo conmemorativo del Martirio del Beato Lisardo Carretero Fuentes y 114 mártires más

 

En estas páginas queremos humildemente solidarizarnos con los  sentimBeato Lisardo Carretero Fuertes mártir de Almeríaientos de familiares y amigos, descendientes de  los mártires de la Guerra Civil Española. Les contaremos quién era el Beato Lisardo Carretero Fuentes, cómo vivió y creció en las Alpujarras; contaremos  testimonios directos de su martirio y por qué le mataron en el pozo de La Lagarta en la rambla Tabernas en la madrugada del 31 de  agosto de 1936.

La beatificación de los Mártires de Almería

El domingo 25 de marzo de 2017 se produjo en Aguadulce (Almería) la beatificación de 115 mártires, de la persecución religiosa durante la II República y la Guerra Civil Española. El acto, contó con la presencia de 5.850 peregrinos y 21 obispos;  entre los que se encontraban varios cardenales, entre ellos uno enviado por el Papa Francisco para presidir la celebración. Con estea última ceremonia hay ya en España 1.638 mártires beatificados durante este periodo.

Los mártires fueron asesinados por odio a la fe entre 1934 y 1939. Murieron perdonando a sus asesinos, rechazando la apostasía, tal y como les ofrecían  sus asesinos. Durante este periodo de  seis años se produjeron más mártires en España que en los 19 siglos anteriores.

El contexto histórico de la persecución religiosa 

«En ninguna época de la historia de Europa, y posiblemente del mundo, se ha manifestado un odio tan apasionado contra la religión y cuanto con ella se encuentra relacionado.» Hughlienzo conmemorativo del Martirio del Beato Lisardo Carretero Fuentes y 114 mártires más Thomas, La República Española y la Guerra Civil, pg. 257.

«La persecución de la Iglesia católica fue la mayor jamás vista en Europa occidental, incluso en los momentos más duros de la Revolución francesa.» Stanley G. Payne , hispanista e historiador británico. 

«En toda la historia de la universal Iglesia no hay un solo precedente, ni siquiera en las persecuciones romanas, del sacrificio sangriento, en poco más de un semestre, de 12 obispos, 4.000  sacerdotes,  más de 2.000  mil religiosos y 3.000 mil seglares.»Antonio Montero Moreno, periodista, obispo de Badajoz y arzobispo de Mérida-Badajoz.

Los mártires de Almería del siglo XX , lo son en el contexto de la persecución religiosa  acaecida en España entre 1934 y 1939. La persecución comenzó durante la II República, en octubre de 1934 con la Revolución de Asturias. Es importante resaltar que todavía faltaba un año y 9 meses para el inicio de la Guerra Civil.

Las víctimas de la guerra civil, son los caídos en combate por acciones bélicas en el frente de batallas; los  asesinados en la retaguardia por enemigos en base a diferencias en los principios políticos que defendían; y los mártires.

Los  mártires son víctimas, no por haber tomado parte por los bandos enfrentados, sino que han sido víctimas de la violencia ejercida contra ellos a causa de su fe. La iglesia católica reconoce el martirio, cuando se muere por amor a Cristo y al Evangelio. Son sacerdotes, religiosos o seglares  que sin participar en acciones bélicas, murieron por  practicar la fe que profesaban.  

El exterminio de los católicos  

«La clase obrera ha resuelto el problema de la Iglesia, sencillamente no ha dejado en pie ni una siquiera (…) hemos suprimido sus sacerdotes, las iglesias y el culto.» Andrés Nin, líder del  El Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM)  La Vanguardia 2/08/36. 

Pero la  persecución religiosa que tuvo lugar durante la II República y la Guerra Civil Española no afectó sólo a los curas, monjas y frailes; sino también a muchos seglares. La persecución no fue sólo el resultado del anticlericalismo brutal sino del odio a la religión católica. Era motivo de detención y asesinato simplemente llevar un crucifijo, una medalla, ser de la acción católica o de la adoración nocturna, en definitiva de  “oler a cera” como sarcásticamente se acusaba a los que iban a la iglesia.

Los que causaron  directa o indirectamente  los martirios, lo hicieron porque querían eliminar a todo un sector de la sociedad por razón de la fe que profesaban. Se trataba por tanto de exterminar a un amplio sector de la población española.

…y  ni una sola apostasía

La Iglesia identifica como mártires a los que murieron por Cristo en razón de la fe que profesaban. Los mártires fueron perseguidos y muertos “en odio a la fe” desde los comienzos de la Iglesia. Han sido víctimas de crueles torturas, mofa de sus creencias religiosas e inducidos  por sus asesinos  al abandono de su fe,  con el engaño  de salvar la vida.

«Ha llegado el momento de escoger y desenvainar el alma. Los ojos en los ojos, ha llegado el momento de encararse con la infame proposición. ¡Ha llegado por fin el momento de que conozca el color de nuestra sangre! ¡Ah! Muchos se figuran que su pie se va solo al cielo por un fácil camino complaciente. Pero he aquí, de pronto, planteada la opción. ¡He aquí la intimación y el martirio! Nos ponen el cielo y el infierno en la mano, y tenemos cuarenta segundos para elegir. ¿Cuarenta segundos? ¡Es demasiado! Hermana España, santa España: tú ya elegiste. Once obispos, seis mil sacerdotes asesinados, y ni una sola apostasía.» Paul Claudel, poema a los mártires españoles, prefacio al libro «La persécution religieuse en Espagne» (Paris, 1937):  Enlace

 

… y van contentos y alegres

Es  lo que más extrañaba a los mismos milicianos que los iban a matar  “ … y van contentos y alegres, como si los lleváramos  a una fiesta ..”  Este era el comportamiento de los mártires, frente a las vejaciones, insultos y odio. Frente a la agresividad, ellos iban tranquilos y contentos al martirio. Es un misterio explicar la fuerza de estos mártires, el por qué y cómo sinceramente  perdonaban a los que les iban a matar. “Rogaremos en el cielo por vosotros”. “No os tenemos odio, os queremos”

El  Martirio del Beato Lisardo Carretero Fuentes y 114 mártires más, fue  como el  de tantos y tantos sacerdotes, monjas, frailes y católicos, muriendo con una paz indescriptible. El contraste entre el odio de los verdugos frente al perdón de los mártires fue un gran misterio. Eran mujeres, hombres, niños y  ancianos, de carne y hueso …  

“Así como Jesucristo en lo alto de la cruz expiró perdonando a sus enemigos, así muero yo mártir perdonándolos de todo corazón y prometiendo rogar de un modo particular por ellos y por sus familias. Adiós”.  Tomás Capdevila Miró, martirizado en Barbastro  el 13 de agosto de 1936. Edad: 21 años.

Lisardo Carretero junto al Astoy Mendy, barco prisión desde donde salio camino del martirio final en el pozo de La Lagarta