Camino del Martirio

Los comentarios aquí escritos, están sacados de los  testimonios presentados en el expediente de beatificación de Lisardo Carretero Fuentes: “Congregatio de Causis Sanctorum” P.N. 1915 .  VOL I y  II.  Enlace al expediente

 

1.Tetimonios de audito y  visu.

I) IBeato Lisardo Carretero Fuertes mártir de Almeríanocencio Carretero Hernández. 23 de febrero de 1996. Testigo de audito. Sobrino de Lisardo.  Refiere  testimonios transmitidos por su familia y  personas que conocieron a LisardoEmilio Esteban Hanza. Contemporáneo de Lisardo

II) Dolores Hernández Sánchez. 15 de julio de 1996. Testigo de visu. Conoció a  Lisardo. Tenía 27 años cuando asesinaron a Lisardo. Refiere testimonio propio , de su marido transportista y del Hermano Hipólito , de las Escuelas Cristianas. Superviviente  que coincidió con Lisardo en  el barco prisión Astoy-Mendi

III) Carmen Hernández Sánchez. 15 de julio de 1996. Testigo de visu. Cuñada de Lisardo. Tenía 33 años cuando asesinaron a Lisardo. Refiere testimonio propio y del Hermano Hipólito , de las Escuelas Cristianas.

IV) Eulogia Alcaraz Hernández. 15 de julio de 1996. Testigo de visu. Tenía 8 años cuando asesinaron a Lisardo. Conoció a  Lisardo. Refiere testimonio propio y de su familia.

2. Documentos presentados al instructor.

– Testimonio escrito y firmado por Emilio Esteban Hanza.

– Testimonio escrito y firmado por el Hno. Hipólito Fernández OrtegaHno. de La Salle. Compañero de prisión de Lisardo Carretero

– Testimonio escrito y firmado en C.G. 28.616 con ref. 1.958:   en folio 15 por Ernesto Navarro Carretero ,  en folio 16 por de Francisco López López  , en folio 17 por Mariano Valverde Sánchez  y en folio 19  Inocencio Carretero Fuentes, hermano de Lisardo.

 

3. Cómo era percibido Lisardo  por los vecinos.

« Don Lisardo tenía cara afable que irradiaba suma bondad y que infundía mucha confianza.Dejó una imagen de santidad, de hombre bueno y muy asequible.»

«  No era D. Lisardo una persona materialista o apegado al dinero, más bien al contrario, daba todo a los   necesitados, no tenía nada suyo. Con la gente del pueblo era amable, jamás fue duro con alguien, era de carácter bueno, apacible: era hombre de Dios. Se mostraba siempre prudente en el hablar y comedido en su conducta  . Era hombre junto y ecuánime, nada rencoroso ni vengativo. »

« Era austero en la comida y en la bebida, de carácter  muy alegre y comunicativo, delicado y respetuoso con las personas… »

« …… vivía muy mal porque todo lo daba a los pobres y en sacar adelante a todos sus hermanos, ya que había quedado huérfano, a muy temprana edad. Yo me encomiendo para todo a Lisardo porque me ha concedido todo lo que le he pedido.»

«  … era un hombre de fe, con gran amor a la Iglesia  …. muy devoto de la Virgen.»

« En los días de persecución a la Iglesia y a sus sacerdotes, se mostró siempre con Fortaleza de Espíritu, no se arrepintió de ser sacerdote, ni renegó de su fe, al contrario, en el barco donde estuvo preso daba ánimos a sus compañeros de prisión, entre ellos Diego Ventaja Milán, obispo de Almería, y Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix,»

 

 4. Estalló la persecución religiosa.

Al estallar la Persecución Religiosa, su feligresa doña Dolores Hernández recordaba que su casa lindaba con la D. Lisardo, y que éste cuando se encontraba leyendo en el terrado un libro sobre los mártires de la Alpujarra y me dijo“i Que suerte morir mártir !” . Como si hubiera sido una premonición. 

Cuando intentaron que  huyera y se ocultara: Lisardo fue tajante, no quiso atender a las advertencias, no por tozudez, sino por deseo de estar junto a sus feligreses.

“Mi marido que era transportista se había enterado que estaban apresando a los sacerdotes de Almería y al llegar al pueblo le dijo a D. Lisardo insistentemente que se escondiera o se fuera del pueblo y D. Lisardo le respondió diciendo : “No puedo abandonar mi Parroquia ni a mis feligreses porque nada tengo que temer; nadie se meterá conmigo porque jamás hice mal alguno.”Santa Cruz el Voto de Canjáyar 

Lisardo adivinó lo que iba a ocurrir y puso a buen recaudo las pertenencias de culto de la iglesia de Canjáyar. Desde el primer momento se puso en el ojo del huracán.

«Lisardo salvó el Santísimo de la Iglesias Parroquial  y también la Santa Cruz del Voto. »

«El mismo 19 de julio  los milicianos  entraron en la  iglesia para sacar las imágenes;    D. Lisardo, que se encontraba allí,  consumió las Sagradas Formas para que no fueran profanadas. Intento convencer a los jóvenes para que respetaran el templo, pero todo fue balde. »

 

5. Su  detención por los milicianos.

Los hechos se iban a suceder con rapidez, la entrada en prisión  se produjo en los primeros días de la persecución  religiosa. La fecha de su martirio comenzó el 28 de julio de 1936, fecha en que es detenido en su casa por los milicianos del pueblo y  conducido a la cárcel del pueblo. Así se inició el Camino del martirio de Lisardo Carretero Fuentes

 «El 28 de julio los milicianos entraron en la casa de D. Lisardo y después de registrar todo cuanto había en ella, lo apresaron.» 

Una testigo presencio desde el balcón de su casa como Francisco Monedero Ruiz  detuvo a    Lisardo Carretero:

 «Mientras los milicianos me apuntaban con sus escopetas para que no presenciara  la escena. D. Lisardo iba sereno al martirio».

«Estuvo preso en la cárcel del pueblo de Canjáyar y posteriormente  fue llevado a Almería metido en un camión» . 

 

 6. Calumnias contra  Lisardo  Carretero.

En la causa 2.666 con Ref. 5.348. folio 5 lo siguiente:

«Antonio Sánchez Fernández, sepulturero de la  U.G.T. y miembro del Comité Revolucionario, se  le supone autor de profanaciones de tumbas para extraer huesos de las mismas al objeto de demostrar al pueblo, que los huesos habían sido encontrados en la iglesia parroquial y que éstos eran los crímenes que cometían los curas y las monjas. Este fue el motivo “oficial” de la detención del cura párroco de esta localidad, D. Lisardo Carretero Fuentes. La calumnia enfureció a algunos vecinos de Canjáyar  y exacerbados  contra Lisardo  intentaron lincharlo en plena plaza pública, lo que no tuvo efecto, por haber intervenido personas sensatas.»

Entre los “motivos” que se adujeron los milicianos para detenerlo :

  « los crímenes que cometían los curas. »

Pero todos los testigos coinciden en el motivo real del apresamiento:

«La razón de su apresamiento es por ser sacerdote. Se entregó pacíficamente, sin una mala palabra y sin un mal gesto. Aceptó con mansedumbre ir a prisión, no tuvo palabras de insulto contra nadie. » 

 

7.  Lisardo entra en la prisión del Ingenio.

Al estar ya llenas las prisiones de Adoratrices, Gachas Coloras y los barcos prisión Astoy-Mendi y Capitán Segarra, los milicianos habilitaron el Ingenio como prisión.

buque prisión capitan_segarra

El Ingenio es como se conocía a la fabrica de azúcar  abandonada del barrio de Los Molinos .  El gobierno convirtió la antigua fábrica  en prisión general en los primeros días de agosto de 1936.  Estuvo funcionando durante toda la guerra. Era una nave inmensa en donde se hacinaban por el suelo a cientos de prisioneros. Esta misma prisión seria luego reutilizada también en los primeros años de la represión franquista.

Camino del martirio de Lisardo Carretero Fuentes , Cárcel del Ingenio

Francisco Domingo Carretero, entonces un chiquillo de tan solo 12 años, sobrino de Lisardo presos en la cárcel dcárcel del ingenio. Almeríael Ingenio. Recordaba  con frecuencia la incertidumbre  de las largas esperas ante la atrayente portada de la fábrica del Ingenio. Las noticias eran buenas si te devolvían vacía  la cesta de la comida, que diariamente llevaba a su hermano Pedro Domingo Carretero , también encerrado en el Ingenio como su tío Lisardo Carretero.

 

8. Lisardo entra en el barco prisión Astoy-Mendi

Posteriormente fue trasladado a las bodegas del barco prisión Astoy-Mendi donde coincidió con futuros mártires, y recibiría todo tipo de ultrajes y vejaciones. 

El Astoy-Mendi, carguero de carbón, no tenía más ventilación en su bodega que la entrada de aire por la escotilla. Los presos recibieron un trato brutal , al que se unía el calor asfixiante de la bodega del barco, sin luz y sin ventilación.

Testimonio del Hermano Hipólito

Allí conoció al Hermano Hipólito, de las Escuelas Cristianas, superviviente de la persecución. Así cuenta el propio Hermano Hipólito los días de prisión con Lisardo Carretero :

«Siempre pude observar en D. Lisardo una profunda e ilustrada piedad (sus conversaciones, sus maneras, etc.). Ya en la guerra nos encontramos en el barco prisión Astoy-Mendi, donde nuestras relaciones intimaron mucho: rezábamos juntos el rosario, conversábamos muy a menudo durante muchos ratos seguidos sobre nuestra relación tan parecida a la de los primeros cristianos y a los peligros que corríamos respecto a nuestro testimonio de fe, esperanza y caridad, y de  nuestra situación de peligro martirial. Me recordaba Lisardo la Cristiana  Bienaventuranza:»

“Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”.

 «Me comentaba Lisardo la grandeza de nuestro testimonio, si la muerte que velamos muy cerca nos llegara, y la seguridad de nuestra presentación ante Jesucristo nuestro ideal.»

El solía añadir:

“Vamos a recordar la palabra de Cristo en la Cruz: perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen”.

«Nos manteníamos así un buen rato en oración personal y solíamos terminar paseando en las bodegas del barco, rezando los 15 misterios del rosario. Así los días  que estuvimos en el barco y en tiempos diferentes del día.»

 «Lisardo Carretero Fuentes, en la prisión del Astoy Mendi, siempre manifestó una fe firme, una esperanza total y una caridad para con Dios y el prójimo ..»

«Él no contestaba a los insultos y vejaciones de los milicianos, tanto es así que estos llegaron a creer que había perdido el habla o el oído. »

 

La Lista de la saca

El sábado  29 de agosto, el capitán  del Astoy Mendi   ordenó  a los prisioneros   que todos los que no fueran sacerdotes o profesores se inscribieran en una lista “previa” para ser devueltos  a las prisiones del Ingenio y de las Adoratrices. De este modo quedó hecha la selección de las sacas que iban a venir en las siguientes madrugadas.

En la madrugada del 31 de agosto, Lisardo Carretero Fuentes y otros 25 religiosos subieron a una camioneta que les esperaba  en el muelle. Había comenzado la etapa final del Camino del martirio de Lisardo Carretero Fuentes