La Beatificación de Lisardo Carretero

1993. La Diócesis de Almería inició ese año el proceso de beatificación del Párroco-Arcipreste de Canjayar Lisardo Carretero Fuentes. Se unió su causa a la del decano catedralicio José Álvarez-Benavides y de la Torre junto con otros 113 compañeros mártires.

1995/1998. El proceso ordinario de esta Causa se instruyó en la diócesis de Almería del 11 de abril de 1995 al 21 de mayo de 1998.

1998. La Causa, inicialmente constaba de 93 Siervos de Dios, candidatos a la beatificación. Sin embargo, los trabajos de campo  llevados a cabo por la Comisión histórica diocesana, nominada para investigar los hechos que justificaran la Causa, aconsejaron la incorporación de unos veinte candidatos  más  a la Causa. Este incremento fue justificado, porque los nuevos candidatos habían sufrido la muerte por odio a la Fe propias del martirio. La Congregación Vaticana para las Causas de los Santos, respondió aceptando la inclusión de los nuevos candidatos el 17 de noviembre de 1998.

1999. La sesión pública del proceso diocesano duro  del 26 de febrero al 9 de abril de 1999. La Congregación Vaticana para las Causas de los Santos declaró válido el proceso. Consideró probados los supuestos de martirio mediante los procedimientos conforme a la normativa sobre las causas de canonización. Además, la Congregación prorrogó el mandato del Tribunal Diocesano para la  consolidación testimonial probatoria. El tribunal diocesano concluyó este trabajo adicional  el  26 de agosto de 1999.

2016 . El 15 de junio, «El Papa Francisco manda promulgar el “Decreto de martirio” de los mártires de Almería». De esta forma el Papa Francisco dio su visto bueno definitivo al proceso eclesiástico de beatificación. En dicho documento se reconoce el martirio de este grupo de sacerdotes y laicos de Almería ocurrido como consecuencia de la persecución religiosa que tuvo lugar en España durante la II República al inicio de la Guerra Civil, julio/agosto 1936.

2017. Finalmente el 25 de marzo tuvo lugar la solemne ceremonia de beatificación en Almería.

Han sido 24 largos años de investigación de la Comisión Histórica. Los  hechos se han probado mediante encuestas y testimonios. Proceso laborioso  y de gran rigor metodológico, diseñado  para llegar a la verdad de los hechos y que la posterior valoración de los mismos permitieran argumentar  que los mártires fueron muertos por su fe.

2. El Lugar donde se celebró la misa de beatificación:

La diócesis de Almería  convocó a los peregrinos el sábado 25 de marzo  en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Aguadulce, en Roquetas de Mar.  A la Misa de Beatificación acudieron los familiares de los beatos, 5.850 peregrinos, muchos de ellos procedentes de fuera de Andalucía. Presidían  el altar la   imagen del Santísimo Cristo del Amor,  y la Virgen del Mar de Almería.

Los cantos de la celebración fueron interpretados magníficamente  por   la Orquesta y Coro Musicalma de Linares (Jaén)  Enlace a su weby  la Escolanía de la Catedral de Jaén interpretaron los cantos de la celebración.

3. Asistentes:

La Eucaristía estuvo presidida por el cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos y Legado Pontificio para la Beatificación.

Estuvieron presentes:

– 5.850 peregrinos.

– 45 alcaldes de todos las tendencias políticas. Procedían de los municipios de donde eran los mártires y de los lugares donde fueron martirizados.

– Representantes de las instituciones civiles y militares.

– 21 obispos.

– 200 sacerdotes.

4. Veneración de Reliquias:

Mientras sonaba el himno a los mártires de Almería, se veneraron las reliquias de los mártires. 

Las reliquias han sido obtenidas gracias a las  exhumaciones realizadas por el Tribunal Diocesano constituido al efecto y presidido por el Vicario Judicial.

5. Homilía del Cardenal Amato:

En su homilía el Cardenal Amato definió la guerra civil española como un periodo doloroso en el que miles de personas murieron  sólo porque eran católicos

Durante la persecución religiosa entre 1936 y 1939, España tierra de santos, teólogos y misioneros, de fundadores de grandes órdenes religiosas, se convirtió en terreno de conquista de los tres funestos caballos del Apocalipsis donde parecía “que el reino del anticristo se hubiera adueñado de vuestra bendita tierra.

“En aquel tiempo en España prevaleció la ideología anticristiana que pretendía la anulación total de la Iglesia, de los sacerdotes y los laicos comprometidos en el apostolado católico.”

“En aquella larga Cuaresma de Pasión, en el calvario español, no había solo tres cruces, sino miles y miles de crucificados diseminados por todo el país . Ante ellas nos incumbe el deber  de su memoria, para no descuidar este patrimonio incomparable de obediencia al Dios de la vida, a su palabra de caridad”.

“Son los mártires los que nos dicen no tengáis miedo y perseverad con valentía en la fe, porque el Señor Jesús ha resucitado y está siempre con nosotros hasta el fin del mundo”.

Enumeró los  lugares martiriales en los que fueron asesinados los beatos.  El Barranco del Chisme, el Pozo de la Lagarta, los cementerios de Berja (Almería) y el de la capital almeriense.

Quiso resaltar que los sacerdotes, prefirieron unir su sacrificio al de Cristo crucificado, y no dudaron en aceptar la muerte antes que abandonar el ministerio sacerdotal.

Finalizada la homilía de Amato,  se descubrió el tapiz con la imagen de los nuevos beatos mientras se cantaba el Gloria.